martes, 6 de abril de 2010

Historia De La Criminalistica


Historia de la criminalistica




Desde la época en que el hombre realizaba investigaciones empírica hasta nuestros días, han concurrido ciencias y disciplinas de investigación criminal, que finalmente han venido a constituir la criminalística general.

La criminalística es la ciencia forense que estudia el delito como conducta humana y social, investiga las causas de la delincuencia, de la prevención del delito y del tratamiento del delincuente. Realizando tales actividades a nivel de la administración de la justicia, el campo penitenciario y la prevención del delito.

Remontarse a tratar la Historia de la Criminalística es una tarea bastante controverti­da, toda vez que las concepciones de la determina­ción de su objeto, áreas de conocimiento, métodos de investigación y relaciones con otras discipli­nas, han recibido diferentes denominaciones.

Las diferentes denominaciones y la falta de claridad con las otras disciplinas, nos obliga a tomar un marco de referencia que enmarque a la Criminalística dentro de la aplicación de recur­sos, métodos y procedimientos suministrados por la ciencia para la investigación policial, tendientes a esclarecer la existencia de los delitos y la identificación de los autores, contando con los indicios que aparecen tanto en la escena del crimen como en el proceso investigatorio.

La evolución de la Criminalística, surge como consecuencia de la búsqueda de la verdad a través de los medios de prueba, éstos en un comienzo, fueron revelados por el "Juicio Divino" o el "Dedo de Dios", según el hombre primitivo a través de las ordalías y el duelo para pasar mas adelante por la "Confesión", considerada la reina de la prueba con toda la secuela de abusos y torturas para su aplicación; luego aparece la prueba "Testimonial", que se mantuvo por siglos y que también dio origen a muchos errores judiciales, por la declaración de testigos de buena o mala fé, pero en contraposición de los artificios engañosos de la confesión o de los testigos, se acude al "Indicio", conocido por el hombre primitivo, que era capaz de seguir por las huellas de pisadas a las bestias para encontrarlas. En los tiempos modernos, nadie discute la primacía de la Prueba Indiciaria, que se desprende de los signos materiales de la actividad criminal, "Mudo testigo que no miente"; el indicio es un hecho objetivo que debe ser atentamente observado y rectamente interpretado, para lo cual se requiere de una técnica adecuada.

Ahondando sobre las referencias históricas de la Criminalística, se puede citar al Checoslovaco Juan Evangelista Purkinge, quien revela los nueve tipos de dibujos dactilares, concluyendo así los estudios iniciados por Arquímedes en la Grecia antigua.

Los antecedentes más remotos sobre exámenes criminalísticos lo encontramos en Francia en 1570, cuando el Rey Carlos IX dispuso judicialmente que varios hombres de reconocida competencia integra­ran la "Comunidad de Peritos Calígrafos Verifica­dores", para examinar un documento apócrifo y descubrir al falsificador que había tenido la osadía de imitar la firma real.

Es necesario considerar las obras de insignes investigadores que se ubican como precursores de esta disciplina, tales como: el francés Ambrosio Paré a quien se le atribuye la paternidad de la Medicina Legal, publicando en 1560 sus estudios sobre heridas con armas de fuego; el italiano Gospi con su obra el "Juez Criminalista"; Paolo Nacchías que en 1643 editó su obra titulada "Cuestiones Médico Legales"; Boucher quien en 1753 se ocupó de la Balística Forense; César Lombroso que en 1864 propugna el método antropológico como medio de descubrir al delincuente; Orfilia realiza y publica sus trabajos sobre toxicología en 1882; Alfonso Bertillón que en 1882 crea el servicio de identificación policial, Ives Burjot, francés que sostiene en su obra "La Police" que la policía debe servirse de los descubrimientos de la ciencia, empleando en las investigaciones procedi­mientos y métodos científicos, demostrando sus éxitos por superioridad intelectual y no por su brutalidad; Marcelo Malpighi que a fines del sigo XVIII realizó estudios de las crestas papilares.

Con el apogeo de los métodos científicos y el aporte de los diferentes precursores de la criminalística, surgen grandes científicos y estudiosos; tales como Hans Gross considerado el creador de la criminalística, quien publicó en 1894 su libro titulado "El Manual del Juez de Instrucción como Sistema de Criminalística". Desde entonces, se sucedieron varios eminentes maestros y autores que han fundado verdaderos sistemas independientes, sin que se aprecie unidad de criterio en cuanto a su forma, pero que se pueden agrupar en dos tendencias principales, una en que predomina el criterio jurídico y otra el criterio técnico policial.

Entre los primeros, además de Hans Gross cabe mencionar a Ladislao Thot quien escribe su obra titulada "Criminalística". Entre los segundos se encuentra el profesor Edmundo Locard Director de Policía Técnica de Lyon cuya obra fundamental editada en 1935 es el "Tratado de Criminalística"; a Salvatore Ottolengh, que en 1912 funda la primera escuela de Policía Científica en Roma y edita su obra "Tratado de Policía Científica"; y Rodolfo Archivaldo Reiss quien escribe su obra "Manual de Policía Científica".

Hanns Gross, joven Juez de Instrucción, al darse cuenta de la falta de conocimientos de orden técnico que privaba en la mayoría de los Jueces, requisito indispensable para desempeñar con eficacia el cargo de instructores, decidió escribir un libro que sistematizado contuviera todos los conocimientos científicos y técnicos que en su época se aplicaban en la investigacion criminal esta obra salio a la luz por primera vez en 1894 y en 1900 Lázaro Pravia la edito en Mexico traducida al español por Máximo Arredondo, bajo el titulo de "Manual del Juez" fue Gross quien en esta obra utilizo por vez primera el termino de "Criminalística"

1 comentario: